La era del olvido

Una obra escrita y dirigida por Francisco Estrada

Con la actuación de Germán Rodríguez

Luego de su estreno en 2025 y una primera temporada a sala llena, con muy buen acompañamiento del público y la crítica, reestrena La era del olvido de Francisco Estrada. 

Un político joven lleno de ambición espera ser confirmado en un alto cargo del gobierno. La rosca política demora las cosas. La ansiedad se torna desesperación. Y el fantasma de la figura paterna se hace presente. Adrenalina, whisky y posteos desesperados…y el poder que está ahí nomás y parece escurrirse de las manos. 

Germán Rodríguez es el responsable de encarnar a esta criatura inquieta y paranoica que contra los mandatos, deseos familiares y sus propias vacilaciones, por momentos abismales, cree que su hora ha llegado.

Temporada 2026
Reestreno: sábado 7 de marzo a las 21hs
Funciones: sábados 21 hs
Teatro: El Camarín de las Musas
Dirección: Mario Bravo 960, Almagro
Informes: 4862 0655
Entradas: desde $15.500
Reservas: https://www.elcamarindelasmusas.com
Redes: @laeradelolvido

Sinopsis

Mientras espera ser designado Jefe de Gabinete, Rodrigo, sostiene un debate imaginario y vital con su padre ya fallecido, quien siempre desaprobó su carrera política. Las cosas se complican, cae en la frustración. El diálogo con la sombra paterna se tensa y cuando todo se derrumba emerge una entrañable verdad. Un cambio de último momento demuestra que esta es La era del olvido.

Francisco Estrada

Estudió música y es profesor de Historia (UBA). Guión y dirección del documental El Viaje de Avelino 2009 y de las series de ficción Proyecto Aluvión (2011) y Escuela Nocturna (2012). Estudió dramaturgia con Mauricio Kartun, Ignacio Apolo y Ariel Barchilón. Escribió y dirigió las obras breves Desbecados del Conicet, El árbol comenzó a sangrar, Ignífugos. Escribió El ojo del […]

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Ficha artístico técnica:

Actuación: Germán Rodríguez
Diseño de iluminación: Paula Fraga
Set electric: Daniel Grilli
Diseño espacial: Ariel Vaccaro y Francisco Estrada
Colaboración artística: Mariana García Guerreiro
Diseño gráfico: Estefanía Piccini
Prensa: Daniel Franco
Dramaturgia y dirección: Francisco Estrada
Duración: 60 minutos 
Esta obra realizó funciones en el Galpón de Banfield; en SAGAI en el marco del ciclo Más Teatro; en Las Nobles Bestias de Temperley, en El Auditorio L. Caronti de Bahía Blanca y en la Casa de la Cultura de Villa Gesell.

Dijo la Prensa:

Rodríguez no actúa: se consume. Se ofrece en combustión escénica, sostenido por una dirección precisa, una iluminación que corta el aire y un texto que no deja lugar para lo accesorio. Cada palabra es un dardo. El trabajo corporal del actor es intenso, exigido, de un nivel de entrega física y emocional que inquieta. Germán Rodríguez atraviesa estados con una rapidez vertiginosa. La voz de Rodríguez serpentea entre el orgullo y la desolación. Su cuerpo muta, se tensa, se entrega. La política como actuación, la actuación como confesión. Cada gesto contiene el vértigo de quien quiere sostenerse pero ya no tiene suelo. La obra no da respiro, y tampoco lo pretende: el ritmo es frenético, como lo es el tiempo en el que vivimos. La era del olvido no es una obra sobre la política. Es una obra sobre lo político. Sobre lo que cada uno hace con su herencia, con su historia, con lo que ya no sabe si recordar o negar. La pregunta no es solo para el personaje. Es para quien mira. ¿Qué hacemos con el pasado cuando estorba? ¿Dónde colocamos las convicciones cuando nos prometen eficacia? ¿Qué se hereda de un país donde todo parece comenzar de nuevo cada semana? La era del olvido es un unipersonal de los que dejan marca. Porque no solo narra: expone, interroga, tensiona. Francisco Estrada escribe y dirige con inteligencia estructural y sensibilidad política, sin caer en el panfleto ni en la nostalgia. Y Germán Rodríguez entrega una actuación demoledora, física, emocional, filosófica, hecha de matices, contradicciones y restos. Es probable que muchas cosas se olviden al salir del teatro. Esta obra no.

Julieta Strassberg, El Gran Otro

https://elgranotro.com/entre-el-padre-y-el-algoritmo-memoria-poder-y-otros-olvidos/

Este unipersonal, magistralmente interpretado por Germán Rodríguez, se desarrolla en un escenario más que austero. El resto, es la iluminación, la actuación y la dirección de la obra. ¿Para qué sirve la memoria en la era del olvido? Como sociedad, ¿estamos, acaso, anestesiados? Vivimos en un país en el que la construcción de la memoria ha ido de la mano de la necesidad de olvidar, porque se olvida para no recordar, porque es traumático y doloroso. Y, como dice el personaje, una macana se tapa con otra, de manera que la primera queda en el olvido. Pero el olvido puede quedar bajo la banalización del registro de las redes sociales porque así, entonces, nos vamos adormeciendo. ¿Habrá que poner carteles con la designación de cada cosa, como en 100 años de soledad para que el olvido no se apropie de lo humano? Este teatro, entonces, muestra ese otro nivel de registro. ¡Viva el Teatro!

Lic. Mariana Wassner, Revista El Inconsciente

https://revistaelinconsciente.com/2025/01/28/la-era-del-olvido-dramaturgia-y-direccion-francisco-estrada-por-lic-mariana-wassner/

La argentinidad al palo

El olvido que seremos

La otra obra que vi es realmente impactante. “La era del olvido”, de Francisco Estrada, con una actuación explosiva, realmente demoledora de Germán Rodríguez. ¿Cómo puede un hombre solo en escena hacer tanto, transmitir tanto? Germán Rodríguez es un instrumento de actuación descomunal. La manera en que proyecta y modifica la voz, los gestos de los ojos y la boca, y los movimientos que hace con el cuerpo son magnéticos. En un escenario casi vacío, esta obra es actuación pura y palabra. Un texto violento, visceral, que le saca la careta al poder. 

Hernán Salcedo, Blog Teatro

https://blogteatro.substack.com/p/la-argentinidad-al-palo

MUY BUENA. Un trabajo corporal y de interpretación brillante, llevado por el ritmo intenso que el unipersonal exige con un relato que nos hace reflexionar sobre personajes que han influido en nuestras vidas, quienes han sido conducidos por la obsecuencia para conseguir cargos políticos, atraídos por el dinero y el poder y por supuesto seducidos por el poderío de los medios de comunicación. “La era del olvido” es una gran obra, llevada a cabo por una excelente actuación de Germán Rodríguez, bajo la inmejorable dirección, súper detallista, de Francisco Estrada y un texto que no deja cabos sueltos, preciso y efectivo en cada acto y de principio a fin.

Ricardo De Luca, Cine Argentino Hoy

https://cineargentinohoy.com.ar/la-era-del-olvido-en-el-camarin-de-las-musas/

Un unipersonal intenso que transcurre sobre dos vectores principales: la actuación fantástica de Germán Rodríguez y la densidad narrativa del guión de Francisco Estrada.En esta historia, lo que importa no es el acontecimiento, sino la erosión que deja en el protagonista. Las huellas del tiempo y la memoria. Una reivindicación borgeana de “Funes el memorioso” en la era del olvido que es también una crítica. Una historia atemporal donde “tutto passa”, y no tanto. Hay que ver «La era del olvido» porque es una oportuna metáfora sobre dos capacidades humanas y políticas fundamentales: olvidar y recordar.

Zonceras Abiertas, Sociología de Coyuntura

https://zonceras.com.ar/articulos/por-que-ver-la-era-del-olvido/

Vértigo y sombras de un político en ascenso

Un unipersonal que no da respiro, donde la política, la ambición y la memoria se cruzan en una puesta intensa y vertiginosa. Con una interpretación brillante de Germán Rodríguez y un ritmo frenético, La era del olvido nos sumerge en la mente de un político atrapado entre el poder, los fantasmas del pasado y las tensiones de su presente. Un escenario mínimo, una presencia inmensa. Germán Rodríguez no para un segundo. Todo está en juego, y su cuerpo lo muestra: el vértigo del poder lo atraviesa en cada gesto, en cada pausa que apenas le da tiempo a respirar. La puesta en escena acompaña ese ritmo. El monólogo, llevado con una cadencia acelerada, atrapa al espectador en el torbellino emocional del protagonista. Este unipersonal es un viaje intenso y sin frenos al corazón de la política. Donde las ambiciones y los miedos se entrelazan en un juego vertiginoso. Una puesta que obliga a mirar de cerca las sombras del poder y los fantasmas que lo acechan. Una obra que no te va a dejar indiferente. Mucho para debatir en el cafecito post teatro.

Susana Parejas, Dixit Mag

https://dixitmag.ar/la-era-del-olvido-germanrodriguez/

Leteo, el río desbordado de las redes y la información

En La era del olvido de Francisco Estrada, surge la paradójica reflexión de que en una época donde tenemos tantos medios para recordar se llega, por exceso, al olvido. Son capas y capas de información que se van reemplazando, y a veces no parece importar cuán contundente y en principio inolvidable es un determinado evento; pronto es sustituido y descartado por otro. En este unipersonal interpretado por el talentosisísimo @germanrodriguez6500, que ya tiene amplia experiencia en este género, despliega un arsenal de recursos para darle vida a este personaje entre despreciable, gracioso y patético (pero sobre todo muy solo). Un trabajo tan memorable como «La era del olvido» lleva finalmente a reflexionar sobre el teatro como gran medio para recordar, un arte efímero pero a la vez tan contundente.

Victoria Eandi, Laescenaestalista

Silvina Quintans recomienda en Radio Continental la obra

https://ar.radiocut.fm/audiocut/silvina-quintans-recomienda-era-del-olvido-en-radio-continental/

Germán Rodríguez protagoniza un unipersonal escrito y dirigido por Francisco Estrada que indaga en el poder, la ambición, el mandato familiar y el camino fangoso hasta la cima. Todo enmarcado en una actualidad efímera que pasa y desaparece como las nubes. Junto con la fuerte resonancia actual del tema, el trabajo de Rodríguez es el pilar de este unipersonal, género que ha dado grandes obras en el último tiempo. Estrada conoce el material que lleva a escena: trabajó durante años en el Congreso de la Nación, según contó en entrevistas. El director moldea ese background con la distancia necesaria para convertirlo en teatralidad. Resulta interesante el contraste intergeneracional que se plantea en la obra en relación con el poder y la exposición pública.

Paula Boente, revista Llegas

https://revistallegas.com.ar/seccion/teatro/nota/716/la-era-del-olvido

Una danza de sombras con Germán Rodríguez como su estrella fugaz

La Era del Olvido, esa delicada osadía concebida por Francisco Estrada, se alza en El Camarín de las Musas como un espejo que refleja no la luz, sino las sombras de nuestra época, no es un simple entretenimiento para almas despreocupadas, sino un susurro mordaz que desvela las flaquezas de quienes se pavonean en los salones del poder. En El Camarín de las Musas, La Era del Olvido es una danza de sombras, y Germán Rodríguez, su estrella fugaz, ilumina la noche con un brillo que no admite olvido. Vayan a contemplarlo, pues tales maravillas son raras incluso entre los que presumen de serlo.

Sergio Sosa Battaglia, By Battaglia

https://bybattaglia.com/teatro-la-era-del-olvido-en-el-camarin-de-las-musas-una-danza-de-sombras-con-german-rodriguez-como-su-estrella-fugaz/

El detrás de escena de la política

El unipersonal, a cargo de Germán Rodríguez, va develando capa tras capa los vericuetos de la política partidaria contemporánea. La interpretación de Rodríguez no da respiro. Su cuerpo y su voz se articulan para elaborar con precisión cada gesto y movimiento en un continuum poético plagado de matices gracias a la detallada dirección de Francisco Estrada. El ritmo vertiginoso de la obra es fruto de esta versatilidad. Al mismo tiempo, la puesta minimalista centra la atención aún más en el cuerpo del actor y juega con los múltiples sentidos que se le pueden asignar a los objetos en un ejercicio de pura teatralidad. “La era del olvido” propone una interesante reflexión sobre estos temas y deja sobrevolando una pregunta, entre muchas: ¿tenemos la política que nos merecemos?

Mariana Turiaci, El Caleidoscopio de Lucy

https://elcaleidoscopiodelucy.com/teatro/la-era-del-olvido-teatro/

Una radiografía del presente en clave teatral

Con una interpretación sensible y profunda de Germán Rodríguez. Su actuación no solo sostiene el relato, sino que lo enriquece con matices de vulnerabilidad y fuerza en una combinación difícil de lograr. La dramaturgia de Estrada se construye con precisión: diálogos justos, ritmo sostenido y una narrativa que atrapa sin desviaciones innecesarias. La dirección, también a su cargo, se inscribe en esa misma línea de solidez y claridad conceptual. Todo el equipo trabaja en función de una pieza certera y compacta, donde la economía de recursos es sinónimo de inteligencia teatral. No hay excesos ni derroches, solo lo necesario para comunicar, impactar y dejar al espectador con preguntas abiertas. Los políticos deberían ver esta obra. No solo acompaña la realidad, sino que la desnuda con una mirada aguda y sin concesiones. Para ver.

Meche Martínez, Bitácora en Actos

https://bitacoraenactos.blogspot.com/2025/03/la-era-del-olvido.html

MUY BUENA. La obra puede pensarse en una reflexión sobre cómo la política actual, con su vorágine de noticias, cambios imprevistos y manipulaciones, pierde toda conexión con valores genuinos (si es que existe algo genuino en ese mundillo). Cada acción y cada palabra del personaje parecen sometidas a la presión de las circunstancias, lo que resalta la naturaleza efímera y volátil de la realidad política actual. El diseño de luces y la escenografía funcional acompañan a Germán Rodríguez en su sólida y convincente interpretación, que despierta fervorosos aplausos en el saludo final.

Manuel Germano, Ociópatas

https://ociopatas.com/2025/03/10/la-era-del-olvido-de-francisco-estrada/

Unipersonal escrito y dirigido por Francisco Estrada e interpretado con entrega feroz y ternura desconcertante por Germán Rodríguez, es el retrato de uno de esos seres humanos a los que cuesta entender como humanos. La obra, construida con un texto agudo y filoso, nos convoca al interior del protagonista. El autor dirige su texto proponiendo una puesta sobria, despojada, casi ascética. Los objetos en escena son muy pocos, pero cada uno está allí por algo, y Germán Rodríguez sabe cómo llenarlos de sentido, peso, ironía y emoción. Es un actor que habita todos los estados: la desfachatez, la fragilidad, la lucidez, la hipocresía… y los vicios. Su trabajo es tan sensible como feroz. “La era del olvido” pone en cuestión -una vez más- a la política, y también a las formas de olvido que la sociedad toda práctica para sobrevivir. Y lo hace con humor, inteligencia y una profunda humanidad. Porque en medio del caos y la vorágine, hay una lucecita de esperanza: el temblor de la conciencia, esa voz interna que puede susurrar cuando todo afuera grita.

Stella Matute, Tenerte al Tanto

http://tenertealtanto.blogspot.com/

Un recorrido inmenso de emociones que trasciende el escenario con un texto jugado y atrevido. Con la impertinente y audaz interpretación de Germán Rodríguez, un actor capaz de recorrer sin dificultad los espacios filosos por los que su complejo personaje lo lleva a desdoblarse. La sala elegida del Camarín de las musas es un pequeño espacio que le da otro sentido a la obra, permitiendo que la cercanía con el público vuelva inmersiva la experiencia. Esa proximidad potencia el texto verborrágico y la adrenalina de un personaje que recorre cómodamente los desbordes y se impulsa a la aventura de una narración cuidadosamente pensada, y llevada a escena remarcando el valor de los diálogos a lo que el personaje se enfrenta.Gran puesta de escena que logra desde una escenografía minimalista transmitir el recorrido profundo del personaje. ¿Germán Rodríguez encuentra el personaje o el personaje lo encuentra a él? Este maravilloso juego en el que se encuentran hace que personaje y actor se potencien.

Nancy Benegas, La Butaca Web

http://labutacaweb.com/2025/05/14/resena-la-era-del-olvido/

En La era del olvido, Germán Rodríguez sostiene con solidez un unipersonal que expone con profundidad las tensiones del poder, la ambición y los lazos familiares que condicionan nuestras decisiones. Su actuación es precisa, rica en matices y completamente entregada al pulso emocional del texto. La dramaturgia, escrita por Francisco Estrada, va más allá del retrato político: traza una ruta íntima por los dilemas de la identidad, el deseo de ascenso y la fugacidad de la exposición pública. El texto es actual, filoso y sensible, con un trasfondo que resuena con fuerza en nuestro presente.

Como director, Estrada presenta una puesta sobria y eficaz, donde cada elemento escénico está al servicio del relato. La escena respira, y eso permite que el conflicto se instale de manera sutil pero efectiva. La era del olvido es una obra que habla de lo que se gana, de lo que se pierde y del precio que se paga por querer dejar una marca. En una época marcada por la velocidad y el olvido, esta propuesta invita a detenerse y mirar más de cerca.

Claudia Picovsky, Teatreando

Escrita y dirigida por Francisco Estrada, este unipersonal maneja un texto y un subtexto igualmente importantes. En la obra, Germán Rodríguez, en un estupendo trabajo actoral pleno de matices. Un trabajo intenso e interesante.

Gabriela Maggiolo, Espectáculos de Acá

https://www.espectaculosdeaca.com.ar/la-era-del-olvido-2/

Impactante, magnética. Ritmo e imágenes que resultan un torbellino. Pocos elementos materiales. Diseño lumínico eficaz. Este unipersonal nos interpela con ese lenguaje y con cada palabra, que acompañada por una original poética, nos desborda, nos pone en jaque. Germán Rodríguez, dirigido por el mismo autor de la pieza, Francisco Estrada, hace un trabajo de una gran lucidez actoral. El texto y el subtexto nos pone en diálogo con nuestro pensamiento que no nos da tregua en ese fluir tan logrado en una notable performance. Un verdadero hecho teatral. Un unipersonal que no hay que dejar de ver.

Patricia Carro, El Otro Imaginario

https://www.instagram.com/reel/DKKU7cmxIow/?igsh=MWpqZHEyODFudXVpcA%3D%3D

Estreno espectacular de La era del olvido. Germán Rodríguez increíble como siempre

Patricia Devesa, Teatro del Mundo e investigadora teatral

La obra muestra la lucha por cumplir con la herencia de buenos ejemplos recibidos ante una sociedad decadente y corrupta y el cuestionamiento de cumplirlos u olvidarlos. Gran despliegue actoral de su protagonista con una buena dirección escénica y destacada puesta de luces.

La Mirada O

«La era del Olvido», un unipersonal dirigido por Francisco Estrada quien también es el autor y una actuación multifacética de Germán Rodríguez, ofrece una visión profunda y crítica de la política contemporánea, desentrañando sus complejidades y estrategias. A medida que avanza la obra, se revelan las tensiones entre la política actual y la de antaño.La performance de German Rodríguez es electrizante, sin permitir un momento de descanso. Su cuerpo y voz se articulan en una coreografía poética llena de sutilezas y matices. Con cada escena, Rodríguez nos ofrece un festín de emociones, transformando la actuación en una experiencia intensa y cautivadora.

Diego Patrisso, Noticias del Teatro

https://www.instagram.com/p/DH1LtuOR8Yg/?igsh=MXhhNHZhbWZlMncxMg


Lo que no resiste olvido es la actuación superlativa de Germán Rodríguez con una composición extraordinaria que impacta desde el comienzo y una dramaturgia y dirección de Francisco Estrada que logra una puesta con una tendencia arquitectónica donde la iluminación es esencial y con un vestuario pertinente que juega en escena. Un texto profundo e interesante que envuelve al espectador desde el desconcierto hasta afirmaciones disruptivas que lindan con la sátira, como la política misma. La era del olvido con una dramaturgia escénica de un unipersonal atractivo que propone un juego lúdico dialéctico con el espectador, impregnado de significados profundos e intensos que el público podrá recordar u olvidar.

Mariano Conter, Conterarte

Boom de unipersonales: cómo es esa relación ancestral y arcaica entre el actor y el público

El unipersonal escrito y dirigido por Francisco Estrada debuta el 18 de enero en el Camarín de las Musas con actuación de Germán Rodríguez.

Entrevista al autor y director Francisco Estrada por Carolina Liponetzky en Ámbito Financiero

https://www.ambito.com/espectaculos/boom-unipersonales-como-es-esa-relacion-ancestral-y-arcaica-el-actor-y-el-publico-n6099263

“Hay concesiones que no son renuncias ni traiciones”

El dramaturgo y director habla sobre su obra la culpa por los métodos para ascender y dice que no se avanza llevándose al mundo por delante. Por eso no olvida sus principios pero acepta la mirada del otro.

Entrevista a Francisco Estrada por Néstor Gutiérrez Mónaco en diario Popular

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Francisco Estrada entrevistado por Gabriela Radice en el noticiero de la Televisión Pública

https://www.youtube.com/watch?v=EPEYoFc6JQ8

Reseña y entrevista de Guillermo Tagliaferri en El Café Diario

https://elcafediariook.com/la-era-del-olvido-un-politico-con-una-pesada-herencia/

“Lo político del teatro está en unir a la gente”.

Reconocido actor de teatro, vuelve al ruedo de los unipersonales por partida doble. Primero, con la excelente “La era del olvido”, que pone el dedo en la llaga de la trastienda política y después, con una pequeña temporada del gran clásico “Rodando”. Germán Rodríguez analiza al teatro, la coyuntura, el rol del actor y el futuro cercano.

Entrevista por Daniel Gaguine en El Caleidoscopio de Lucy

https://elcaleidoscopiodelucy.com/actores/german-rodriguez-lo-politico-del-teatro-esta-en-unir-a-la-gente/

Sobre Germán Rodríguez

Es egresado de la carrera “Formación del Actor” de la Escuela Municipal de Arte Dramático. Fué nominado en los premios Florencio Sánchez, Trinidad Guevara y Teatro del Mundo por su trabajo como actor.  En teatro se desempeña en el ámbito independiente (Rodando y Absentha de Alejandro Acobino. Ars higiénica de Ciro Zorzoli en el grupo la fronda, No daré hijos daré versos con dirección de Francisco Lumerman, 1989 con dirección de Leandro Airaldo, Mujer armada hombre dormido de Martin Flores Cárdenas) en el ámbito oficial (Hamlet con dirección de Rubén Szuchmacher, A Electra le sienta el luto con Robert Sturua, Las Tres Hermanas con dirección de Luciano Suardi, Golpe de Aire de Marcelo Mininno) y en el ámbito comercial (Incendios con Sergio Renan y Parque Lezama de Juan José Campanella). En cine actuó en La Odisea de los Giles, Alptraum, Sin retorno, 36 horas, La guerra del Cerdo, La señal y Volviendo a casa. También se desempeña como docente y director de teatro.